lunes, 22 de abril de 2013

Tormentas



Después de los despueses vienen las copas de más. Las feas no son tan feas cuando permiten que ahogues tus dudas en sus caderas. –Y otra, camarero-. Verborrea de suicidios, viejas fotos que se cruzan marcando páginas de amor entre los libros que hoy recoges del salón. Quemas a fuego lento con la mirada la encimera que os vio arder. Aún se huelen los restos de la cena. Arrastras los pies junto con la pena, creyéndola desgastar en cada paso. 

Cierras la puerta.

Apoyas el vaso.

A lo lejos, tormentas de gritos, desayunos de peleas, miradas esquivas y piel inerte. Los ojos hacen a su vez de mar para escapar a ninguna parte, donde no esté ella, donde la vida no escueza, donde aún quede un hueco, donde abril sea abril y te dé esperanzas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario