Hay cientos de maneras de hacerlo.
O de empezar a escribir y no acabar con un 'te estoy echando de menos',
aunque lo sienta, aunque lo siento, pero hoy no puedo.
Hoy solo quiero mentiras de tu boca,
que vengan piadosas a curarme en la distancia
y no se olviden de jurarme que sobreviviremos a esto,
dejándonos llevar a un mar que aun no vemos.
Vamos,
no me juzgues,
no me jodas,
que te estoy echando de menos.
Domingos, mentiras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario